Un paseo inesperado

Desperté muy temprano gracias a que los rayos del sol entraban por mi ventana dándome exactamente en la cara, entonces estire los músculos acompañado de un rico bostezo que me animo a salir de la cama de un solo brinco, instantes después me encontraba observando la belleza del día soleado que aparentaba nos obsequiaría un clima espectacular, fue entonces que pensé en salir a dar un paseo por la naturaleza lejos del bullicio y el ajetreo de la cuidad, disponía del fin de semana para dedicárselo a mi familia por lo cual no tarde en levantar a todos de la cama y sin tomar el acostumbrado desayuno les di en mano un yogurt y los apresure a emprender el viaje con rumbo a la Marquesa.

Lugar que nunca he visitado debido a la carga de trabajo que siempre tengo motivo que dificulta el poder tomarme unos días de descanso pero esta ocasión me olvide de las preocupaciones y me di el oportunidad de una escapada, el camino lo desconocía en su totalidad por lo que me fueron de mucha ayuda todos los señalamientos viales que se encuentran perfectamente ubicados en el trayecto gracias a estos fue muy accesible encontrar el lugar del cual me hablaron mucho además de recomendarlo ampliamente, de manera que tenía que visitarlo y que mejor ocasión que esta; el mercado del chorrito se halla a la salida de la CDMX rumbo a la ciudad de Toluca ahora comprendo porque se expresaron de él tan bien, hay una gran variedad de platillos para todos los gustos y la verdad no es para nada caro pues te ofrecen desde antojitos típicos elaborados con masa azul acompañados de ensalada de nopales, chilaquiles, enchiladas y la especialidad que es la cecina natural, cecina enchilada, el chorizo y hasta chorizo verde que debo decir que no entendía el porqué de su peculiar color imaginaba que le aplicaban colorantes pero fue mayor mi asombro al conocer que esto es derivado de sus ingredientes ya que le condimentan con tomate cilantro y chile poblano en su preparación en el local donde decidimos comer me lo explicaron estos tacos los sirven con cebollas cambray y papas fritas y también venden aguas frescas de frutas naturales fue todo un manjar simplemente por la comida tan rica el viaje ya era un una gran ganancia.

Continuamos con el trayecto ya que deseaba sorprender a los niños con un paseo por un circuito abordo de una cuatrimoto o en los famosos Go karts, pensé que les agradaría y que esta sería una manera muy divertida de pasar un rato agradable junto a ellos y no me equivoque, vi sus caras de emoción y alegría, porque saliendo de ahí caminamos directo al campo de gotcha y ni modo no tengo de otra más que reconocer que soy muy malo en ese tipo de juegos, tendré que practicar más.

Alquilamos una lancha para dar un breve pero muy relajante paseo, esto debido a que los espacios de los cuales disponen no son tan amplios pues son pequeños lagos, me sirvió este espacio de relax para cargar la pila ya que después todos nos animamos a montar un caballo cada uno, fue una grata experiencia, casi comparable a la escena de una película de vaqueros en las montañas con el viento helado que cala los huesos, porque ya estaba más entrada la tarde.

Ya estábamos de regreso y en el camino nos detuvimos en un puesto sobre la autopista para comer unas ricas quesadillas de flor de calabaza con queso y de champiñones que cocinaba una señora sobre fuego de leña en comal de barro que le otorgaban un sabor muy propio, fue una experiencia que rebaso mis expectativas.

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