¿Qué deportes practicaba de niño?

¿Qué deportes practicaba de niño?

Muchas veces les preguntan a mis padres qué es lo que hicieron para que mis hermanos y yo tuviéramos una vida saludable, estemos en excelente forma física y sigamos haciendo alguna actividad física. La respuesta que siempre dan es que nos fomentaron el deporte desde pequeños, algo que muchos padres ya no hacen, ya sea porque el deporte que le gusta a sus hijos a ellos no o porque no tienen tiempo. Así que hoy les voy a contar los deportes que practicaba desde pequeño y cómo mis padres siempre estuvieron ahí, para apoyarme y motivarme a llevar una vida sana, a ellos no les interesaba que fuera profesional en alguna rama, simplemente querían que me divirtiera y fuera feliz.

A pesar de que vivía con un padre que coleccionaba accesorios de golf y tenía la casa tapizada con ellos, y además lo practicaba, nunca me llamó la atención ese deporte, el primero que me gustó fue el que a casi todo México le apasiona, el futbol. Así que les comenté a mis padres que quería estar en un equipo de futbol y me inscribieron en uno cuando apenas tenía cinco años. Mi padre no era el más feliz con mi elección, pero me apoyó, iba a mis partidos todos los fines de semana y después nos llevaba a comer, a veces hamburguesas o tacos, y otras se iba por el camino sano y nos llevaba a comer ensaladas. Por su parte, mi madre era la que tres veces a la semana me llevaba a los entrenamientos, se quedaba ahí conmigo hasta terminar y en los partidos era de las que más gritaba. Estuve en equipos de futbol hasta los 18 años, después entré a la Universidad y ya no tenía el tiempo suficiente. Era hora de cambiar de actividad física.

Debido al poco tiempo que tenía, sólo salía a correr por las mañanas. De lunes a viernes lo hacía en calles cercanas a mi casa y los fines de semana lo hacía en un bosque. Me encantaba estar rodeado de naturaleza, algo que me motivaba a correr sin pensar que era por mi salud, era por gusto y no lo veía como una obligación. Cuando encontré la forma de combinar más cosas, seguí corriendo, iba a la universidad y me pude inscribir en un gimnasio. Fue ahí donde conocí a un joven que me invitó a entrenar Artes Marciales Mixtas. Después de un par de entrenamientos como muestras gratis me enamoré del deporte y se lo comenté a mis padres, quienes pusieron el grito en el cielo. Les dije que no me interesaba pelear, sino el entrenamiento como tal, que no se preocuparan. Así que aceptaron y me apoyaron, tanto emocional como económicamente. Con los entrenamientos de MMA mejoré mi estado físico, además de mi personalidad y logré aprender a comer balanceadamente. Tenía disciplina y coraje. Nunca me interesó meterme a la peleas amateurs o llegar al profesionalismo. Hoy en día sigo entrenando Artes Marciales Mixtas y corriendo en el bosque, todo gracias a que mis padres me enseñaron que el deporte es diversión, entrega y perseverancia, no sólo es tratar de ser profesional, ir a un Mundial o juegos Olímpicos.

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