Juramento a la bandera

Juramento a la bandera

Cuando tenía 9 años de edad la maestra me eligió para decir el juramento a la bandera, lo cual era muy sencillo el único problema era vencer mi pánico escénico, pero tuve una semana para prepararme, repetirlo millones de veces en mi casa para no equivocarme justo el día de la ceremonia.

Toda esa semana que tuve previa a decir el juramento, me fe muy bien en todos los sentidos, me gustaba mucho los lunes y miércoles porque me tocaban clases de educación física y siempre era muy cotizada en cuanto a la formación de equipos, siempre se peleaban por mí para estar en sus equipos, no es por presumir pero en verdad era muy buena para jugar cualquier cosa, ya sea voleibol, futbol o basquetbol, en verdad disfrutaba bastante jugar y aún más ganar, esa semana tuvimos un partido de vóley muy importante contra otra escuela de monjas y resultamos ganadores. Por otro lado mis papas por fin me dieron permiso de entrar a la estudiantina de mi escuela, la estudiantina era un tipo coro donde después de clases los que formaban parte de este grupo iban al salón de canto y ensayaban con el profesor de música diversas canciones, el profesor dependiendo de cómo cantaras te ponía hasta adelante en medio o hasta atrás de la formación, creo que estaba enamorada de mi profesor por ende siempre quería estar a un lado de él y ser la cantante favorita de él, me enseñó a entonar muy bien y a tocar la flauta, el pandero y la melódica, ese día que mis papas me dijeron que me pagarían las clases extras para estar en la estudiantina fui muy feliz, también en esa misma semana la maestra me eligió para formar parte de la escolta el siguiente año.

Todo fue perfecto hasta que llegó el fin de semana, el domingo mis papas me llevaron a andar en cuatribici y a comer hamburguesas al parque de los venados, eran mis hamburguesas favoritas cuando tenía esa edad pero quizá por mi nerviosismo me hicieron daño, en la madrugada vomite dos veces, pensé que eso era suficiente, se me quito el dolor de estómago después de que vomite la segunda vez y decidí no decirle a mi mama, cuando amaneció me levante, me bañé, me vestí y me peine bonito para verme bonita y presentable, mi mama me dio cereales frutloops, el hecho de que haya tomado leche me dio retortijones pero creí que era por los nervios, al ir rumbo a la escuela, me empezó a doler el estómago nuevamente, le dije a mi mama que iba a vomitar, así que me puso unos plásticos en el tapete del coche por si vomitaba, no vomite, al llegar a la escuela me dieron el micrófono y al momento de iniciar el juramento vomite en el micrófono enfrente de toda la escuela, obviamente fue el momento as vergonzoso de toda mi vida. Lo malo de esta experiencia es que me llamaron la vomitona colorienta por un mes,  lo bueno es que ahora lo puedo contar como lo más gracioso de mi infancia.

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