Infidelidad

Hace unos meses sucedió algo que causo un gran escandalo en las entrañas de algunos grupos sociales, ya que este fue un incidente el que yo consideraba inevitable desde hace tiempo y el que refleja en una situación que se encuentra muy posible en todos los sectores de la sociedad en las parejas matrimoniales. El incidente básicamente fue el hecho que un amigo nuestro casado tuvo una noche de infidelidad con una mujer que conocemos desde hace tiempo quien también es cazada. Este incidente sucedió en un viaje a uno de los hoteles en Acapulco que más frecuentamos, sin embargo nunca habíamos tenido un incidente como este.

La infidelidad en las parejas casadas no es algo nuevo y es algo que ha sucedido siempre, sin embargo esos tiempos no tenían los medios y medidas de información que tenemos hoy en día, mismos que pueden deshacer los lazos de una pareja en cuestión de dos segundos y que curiosamente son plataformas de información que también tejen nuevas relaciones de a diario al grado que muchos hombres y mujeres solteros les consideran como una plataforma de romance si es que están bien utilizadas aunque no sea este su propósito general.

La manera en lo que esto sucedió, debido a las redes sociales, fue una que aseguro que el acto de infidelidad entre estos dos casados llagara a las puertas visuales de todas las personas que conocemos, inclusive a  los más afectados por este acto: las parejas de los infieles. Sin embargo, ellos no fueron los primeros en enterarse de este acto ya que sus amigos y amigas quienes estaban en línea en aquellas horas de la madrugada y vieron el momento inmediato cuando un anónimo se las ingenio para subir la foto y pegarla en el perfil de el.

El modo en el que esto paso fue y es desconocido ya que nadie conoce a la persona que etiqueto a nuestro amigo en su perfil un fotografía muy reveladora donde la infidelidad era evidente en todo su esplendor. Algunos de notros somos de la idea que alguno de los afectados del lado de el o ella sospechaban esto de manera latente y contrato a alguien que pudiera documentarle en el momento y sacarlo a la luz, sin importar la desdicha y la calumnia que pudiera pasar para con ellos mismos.

Al tener esta hipótesis dentro de nosotros, hicimos cada quien un análisis personal de la situación lo que por supuesto incluye el tratar de entender quien fue el autor de este acto, una labor que si es que se sabe seguir una cierta metodología de deducción con unos pequeños componentes de observación e intuición se es posible llegar a algún lugar cercano a la verdad. Mi hipótesis es que esta persona de incógnita  fue contratado por mi amigo a quien jamás le ha importado ser difamado o caer en ridículo ya que tiene un mundo interno muy fuerte mientras que la esposa de la otra persona es una persona que no podría vivir nunca en paz tras algo así.

Esto es tan solo una radiografía de la realidad social matrimonial algo que es una verdadera pena especialmente cuando alguien cree en los votos sagrados y en los dictamines de la voluntad de Dios quien se dice que hace a los matrimonios desde los cielos.

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No hay forma de controlar al grupo de Whats App familiar

Debido a los recientes temblores que azotaron a México, algunos de mis familiares se alteraron demasiado al no poder comunicarse con los demás, debido a que las líneas telefónicas estaba saturadas, pues millones de mexicanos querían saber cómo estaban sus seres queridos, por lo que uno de mis tíos me pidió crear un grupo en Whats App para que todos pudiéramos estar en contacto en casos de emergencia, y fue muy específico al decir que sólo en casos de emergencia; pero mi experiencia en este tipo de casos es que se utilizará para todo menos para casos de emergencia.

Sabía que era una mala idea, al menos para mí, pues no me gusta que mi celular esté sonando a cada rato y al revisar los mensajes sea una cadenita o una imagen que no me resulta para nada graciosa o de las que te desean un feliz día. Al final terminé creándolo y comencé a agregar a tíos, tías, primos, primas, mis padres y les pedí que agregaran a los que me faltaran o me enviaran sus números para yo añadirlos. Al agregar a la mayoría mi primer mensaje fue pedirles que evitaran enviar cadenitas o imágenes que quizá podrían molestar a algunos de los presentes, que mejor lo hicieran en privado para tener dicho grupo limpio y sólo lo utilizáramos en emergencias. Pero como decía mi abuelita, les entró por un oído y les salió por el otro.

A las pocas horas, mientras me encontraba adentrado en mi monitor LG jugando Los Sims, el celular comenzó a sonar a cada rato, era el grupo de la familia enviando cadenitas sobre el terremoto que sacudió a la Ciudad de México, incluso compartían notas falsas como la del Megaterremoto que supuestamente se aproximaba e imágenes de fuerza México, etc. Fue entonces cuando surgió el primer problema, pues una de mis primas compartió un audio con la voz de un hombre que alertaba a la ciudadanía de posibles réplicas, por lo que saltaron un par de familiares a reclamarle de por qué compartí información falsa. Lo que provocó que mi prima, su hermana y mi tía se salieran del grupo. Tres menos en tan sólo unas horas.

Durante una semana, todo lo que se publicaba en el grupo eran cosas sobre el temblor, formas de ayudar, entre otras cosas, pero duda que alguien hubiera hecho algo. Mientras tanto mi celular sonaba a cada rato y me estaba desesperando. Era entendible por el susto que habíamos vivido, por lo que decidí aguantarme y pensar que cuando todo esto del terremoto se olvidara, dejaría de tener actividad. Pero que equivocado estaba.

Nunca ha minimizado la actividad en el grupo, todos los días leo mensajes de buenos días, imágenes de lo mismo, videos graciosos, chistes y hasta lo que les había prohibido, las cadenitas. Me quería salir, pero no quería verme mal, así que opté por silenciar el grupo por días, después por semanas, hasta que lo hice por año. En caso de que haya una emergencia, volveré a activar las notificaciones.

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Juramento a la bandera

Cuando tenía 9 años de edad la maestra me eligió para decir el juramento a la bandera, lo cual era muy sencillo el único problema era vencer mi pánico escénico, pero tuve una semana para prepararme, repetirlo millones de veces en mi casa para no equivocarme justo el día de la ceremonia.

Toda esa semana que tuve previa a decir el juramento, me fe muy bien en todos los sentidos, me gustaba mucho los lunes y miércoles porque me tocaban clases de educación física y siempre era muy cotizada en cuanto a la formación de equipos, siempre se peleaban por mí para estar en sus equipos, no es por presumir pero en verdad era muy buena para jugar cualquier cosa, ya sea voleibol, futbol o basquetbol, en verdad disfrutaba bastante jugar y aún más ganar, esa semana tuvimos un partido de vóley muy importante contra otra escuela de monjas y resultamos ganadores. Por otro lado mis papas por fin me dieron permiso de entrar a la estudiantina de mi escuela, la estudiantina era un tipo coro donde después de clases los que formaban parte de este grupo iban al salón de canto y ensayaban con el profesor de música diversas canciones, el profesor dependiendo de cómo cantaras te ponía hasta adelante en medio o hasta atrás de la formación, creo que estaba enamorada de mi profesor por ende siempre quería estar a un lado de él y ser la cantante favorita de él, me enseñó a entonar muy bien y a tocar la flauta, el pandero y la melódica, ese día que mis papas me dijeron que me pagarían las clases extras para estar en la estudiantina fui muy feliz, también en esa misma semana la maestra me eligió para formar parte de la escolta el siguiente año.

Todo fue perfecto hasta que llegó el fin de semana, el domingo mis papas me llevaron a andar en cuatribici y a comer hamburguesas al parque de los venados, eran mis hamburguesas favoritas cuando tenía esa edad pero quizá por mi nerviosismo me hicieron daño, en la madrugada vomite dos veces, pensé que eso era suficiente, se me quito el dolor de estómago después de que vomite la segunda vez y decidí no decirle a mi mama, cuando amaneció me levante, me bañé, me vestí y me peine bonito para verme bonita y presentable, mi mama me dio cereales frutloops, el hecho de que haya tomado leche me dio retortijones pero creí que era por los nervios, al ir rumbo a la escuela, me empezó a doler el estómago nuevamente, le dije a mi mama que iba a vomitar, así que me puso unos plásticos en el tapete del coche por si vomitaba, no vomite, al llegar a la escuela me dieron el micrófono y al momento de iniciar el juramento vomite en el micrófono enfrente de toda la escuela, obviamente fue el momento as vergonzoso de toda mi vida. Lo malo de esta experiencia es que me llamaron la vomitona colorienta por un mes,  lo bueno es que ahora lo puedo contar como lo más gracioso de mi infancia.

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